

El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua viene desarrollando numerosas actividades debido a su decidida vocación de difusión de los materiales, textos y trabajos relevantes para el estudio de la lengua española y de sus orígenes.
Y las pizarras escritas de época visigoda, mayoritariamente halladas en las provincias de Salamanca y Ávila, junto a algunas otras del norte de Cáceres, Segovia o Portugal, constituyen un conjunto documental de importancia extraordinaria para el conocimiento de la lengua hablada en los siglos VI y VII en la Hispania visigoda.
Una lengua aún latina pero cuyos vulgarismos preconizan la evolución a las lenguas romances. Las pizarras nos ponen en contacto con los hablantes de esa época, con su modo de vida y su realidad cotidiana; su economía, sus medios de riqueza en el ámbito rural–ganadería, agricultura–, sus sistemas de pagos y contribuciones; su educación y su nivel cultural.
Las pizarras contienen esas escrituras de gentes desconocidas y anónimas –aunque algunos de sus nombres nos hayan llegado escritos en ellas–, que sirven de contrapunto a la información histórica y literaria que conocemos través de los autores y textos de la época.
Son el reverso de una misma realidad cultural, social e histórica. Su estudio ha abierto un sinfín de posibilidades. El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua ha acometido recientemente la publicación de la edición crítica y estudio realizado por Isabel Velázquez de esos documentos (2004), y ahora ha considerado la coveniencia de dar a conocer la realidad material de estas pizarras en su contexto histórico, social, económico y cultural mediante esta exposición temática que quiere poner a disposición del público tan trascendental documentación.


















